Jueves, 13 Julio 2017 17:00

Religión y Psicología, vías a la felicidad

Mtro. Hugo Lozoya Flores
Catedrático del Instituto Juan Pablo II plantel Mérida
Área de Psicología
 
El estudio de la felicidad, desde una perspectiva científica, enmarca al nuevo gran paradigma de la Psicología, que emerge como la Escuela Positiva, que en la búsqueda y estudio de la felicidad, ha generado a pesar de su corta existencia múltiples estudios, intentando encontrar para el hombre actual, la felicidad y un sentido existencial que ha perdido paulatinamente y ha llegado a un punto crítico que se manifiesta en prácticamente todas las sociedades contemporáneas, reflejandose en el consumo de drogas, depresión, suicidios, elevados índices de violencia, desigualdad social extrema, pérdida del sentido del trabajo, confusión en la idea de amar, fanatismo político, religioso y actualmente hasta temático, pero sobre todo un vacío existencial generalizado.
 
Pero ¿cómo solucionar ese vacío?, ¿cómo y en donde encontrar el sentido de la vida? Desde una perspectiva psicológica* tendríamos que remontarnos a averiguar en donde y como se perdió, pues en nuestra herencia genética está dada esa condición, el niño nace ávido de conocer, de experimentar, de relacionarse, de saber, en resumen, de hacerse Libre. Desde una perspectiva religiosa**, estamos dotados del don y milagro de la vida, la gracia divina nos brinda del amor a la misma y de la potencial capacidad de amar a través del Libre albedrio.
 
Cabe citar aquí, a algunos de los más destacados psicólogos y su opinión sobre la naturaleza humana[i]: Víctor Frankl (1975), lo reconoce como el “Dios ignorado” dentro de cada ser humano, Jung (1917) lo identifica como “Dios dentro de nosotros”, Assagioli (1965), lo llama “el Sí mismo elevado” y Bugental (1979), lo denomina el verdadero “Yo”. No es de extrañar la coincidencia entre estas aseveraciones corroborando la referencia bíblica de “A imagen y semejanza los hizo”[ii].
 

Retomando la interrogante sobre el vacío existencial, considero que la respuesta más simple y concreta para ambas perspectivas (psicológica y religiosa), está en nuestra de capacidad de amar, ejemplifico aquí la perspectiva psicológica en palabras de Fromm (1956)[iii] “La afirmación de la vida, felicidad, crecimiento y libertad propios, está arraigada en la propia capacidad de amar”. La perspectiva religiosa es a mi entender aún más concreta “Amarás a Dios por sobre todas las cosas”[iv] de nuevo la coincidencia.

 

Las coincidencias psicológicas y religiosas aquí descritas: La tendencia a la libertad, la tendencia a evolucionar y nuestra potencial capacidad de amar, ¿deberían considerarse en los estudios sobre la felicidad?, ¿será posible que el hombre alcance la felicidad sin ellas? Mi cuestionamiento parte de la omisión que la Psicología Positiva ha hecho, por una parte, de las tendencias a ser libre y a desarrollar su potencial divino y por otra parte su idea de amar en la que se enfatiza la capacidad para ser amado. ¿Se así podrá Florecer? como menciona Seligman[v].

 

 

* La psicología desde la perspectiva humanista

** La religión desde la perspectiva del catolicismo


Referencias

[i]Villanueva R. (1988) Más allá del Principio de autodestrucción. Ed. Manual Moderno México

[ii]Gn

[iii]Fromm E. (1992) El Arte de Amar. Ed. Paidós. México

[iv]Mc 12.30

[v]Seligman M (2014) Florecer. Ed. Océano. México

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